
Descripción de la imagen: Fotografía de una niña sentada con expresión seria mientras dos personas adultas permanecen al fondo. La imagen representa cómo algunas experiencias relacionadas con la salud mental y la discapacidad psicosocial pueden no ser visibles a simple vista, así como la importancia de reconocer las barreras emocionales, sociales y actitudinales que también pueden afectar la participación y el bienestar.
Cuando pensamos en discapacidad, muchas veces imaginamos características que pueden identificarse a simple vista.
Sin embargo, no todas las discapacidades son visibles.
La discapacidad psicosocial nos permite reflexionar sobre la relación entre determinadas experiencias de salud mental y las barreras sociales, institucionales y actitudinales que pueden limitar la participación de una persona.
La Organización Mundial de la Salud utiliza el concepto de discapacidad psicosocial para destacar precisamente la interacción entre las dificultades relacionadas con la salud mental y factores como la discriminación, el estigma y la exclusión que dificultan la participación plena y en igualdad de condiciones (OMS, 2025).
Es importante hacer una distinción: tener una condición de salud mental no significa automáticamente tener una discapacidad psicosocial.
Las experiencias son diferentes y cada persona puede identificarse de una manera distinta. Lo relevante desde una perspectiva de derechos humanos es observar si existen barreras que están limitando su autonomía, participación o acceso a oportunidades.
Una de las principales barreras puede aparecer a través de los estereotipos.
Asumir que una persona no puede estudiar, trabajar, tomar decisiones o participar en determinadas actividades debido únicamente a una condición relacionada con su salud mental puede generar exclusión incluso antes de conocer sus capacidades o necesidades.
También pueden aparecer barreras cuando se habla por la persona, se toman decisiones en su nombre sin escucharla o se considera que necesariamente necesita ser protegida mediante la restricción de su autonomía.
La Organización Mundial de la Salud y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos han señalado la importancia de transformar los sistemas de salud mental hacia modelos centrados en la persona y basados en derechos humanos, en los que se respeten la dignidad, la autonomía y la participación de quienes reciben atención (OMS & ACNUDH, 2023).
Esto también incluye cuestionar prácticas que excluyen a las personas de las decisiones relacionadas con su propia salud.
Tener una discapacidad o una condición de salud mental no elimina el derecho a expresar preferencias, recibir información, participar en las decisiones y ser tratado con dignidad. La OMS recuerda que una condición de salud mental nunca debería utilizarse como justificación para negar derechos o excluir a una persona de las decisiones sobre su propia atención.
Desde una mirada interseccional, además, la experiencia puede cambiar dependiendo de otras circunstancias.
No enfrentará necesariamente las mismas barreras una joven universitaria, una persona mayor, alguien que vive en condiciones de pobreza o una persona que pertenece a una comunidad con poco acceso a servicios de salud mental.
Por eso, no podemos construir una única respuesta para todas las personas.
La inclusión comienza por reconocer algo sencillo pero fundamental: no necesitamos poder ver una discapacidad para respetar las necesidades de una persona.
También implica evitar asumir qué puede o no puede hacer alguien basándonos en un diagnóstico, una etiqueta o una percepción externa.
La discapacidad psicosocial nos invita a mirar aquellas barreras que quizá no vemos físicamente, pero que pueden estar presentes en nuestras instituciones, nuestras palabras y nuestras actitudes.
Porque algunas de las barreras más difíciles de eliminar no están frente a nosotros: están en la forma en que miramos a los demás.
Referencias
Organización Mundial de la Salud [OMS]. (2021). Guidance on community mental health services: Promoting person-centred and rights-based approaches. World Health Organization.
Organización Mundial de la Salud [OMS] & Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos [ACNUDH]. (2023). Salud mental, derechos humanos y legislación: orientación y práctica. OMS.
Organización Mundial de la Salud [OMS]. (2023). Mental health: Promoting and protecting human rights.
Naciones Unidas. (2006). Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
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