
Descripción de la imagen: Fotografía de una persona usuaria de silla de ruedas en un espacio al aire libre. La imagen representa la vida cotidiana de las personas con discapacidad y refuerza la idea de que realizar actividades comunes no debe presentarse automáticamente como algo extraordinario o inspirador por el solo hecho de tener una discapacidad.
No todos los prejuicios sobre la discapacidad parecen negativos.
Algunos pueden presentarse como elogios, admiración o mensajes de motivación.
Frases como: “Eres un ejemplo de superación”, “Qué inspiración verte haciendo eso”, “Si tú puedes, cualquiera puede” o “Qué valiente eres por salir adelante”.
pueden decirse con una intención positiva. Sin embargo, dependiendo del contexto, también pueden reducir a una persona a su discapacidad.
¿Por qué? Porque acciones completamente cotidianas —estudiar, trabajar, hacer ejercicio, viajar, tener pareja, criar una familia o simplemente realizar actividades diarias— pueden presentarse como extraordinarias únicamente porque quien las realiza tiene una discapacidad.
Esto puede reforzar una idea implícita, que de las personas con discapacidad se espera menos.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad establece que deben combatirse los estereotipos, prejuicios y prácticas perjudiciales relacionadas con la discapacidad y promoverse el reconocimiento de las capacidades y aportaciones de las personas con discapacidad (Naciones Unidas, 2006, art. 8).
Esto incluye también la manera en que se representa la discapacidad en medios de comunicación, redes sociales y conversaciones cotidianas.
El problema no está en reconocer un logro real.
Felicitar a alguien por terminar una carrera universitaria, ganar una competencia o alcanzar una meta personal puede ser completamente válido.
La diferencia está en preguntarnos: ¿Estoy admirando el logro o estoy considerando extraordinaria a la persona simplemente porque tiene una discapacidad?
Imaginemos a dos personas que terminan una carrera de cinco kilómetros.
Si felicitamos a ambas por completar el recorrido, reconocemos un logro.
Pero si a una de ellas la presentamos automáticamente como “un ejemplo de vida” únicamente porque utiliza una prótesis o una silla de ruedas, nuestra mirada puede estar poniendo nuevamente la discapacidad por encima de todo lo demás.
Las barreras actitudinales también se construyen a partir de expectativas.
La Organización Mundial de la Salud identifica los estereotipos, las percepciones negativas y las suposiciones sobre las personas con discapacidad como barreras actitudinales que pueden generar discriminación.
Y las expectativas demasiado bajas también pueden limitar oportunidades. Si asumimos que estudiar, trabajar o vivir de manera independiente es algo excepcional para una persona con discapacidad, podemos terminar normalizando que esos mismos derechos y oportunidades no estén disponibles para todas.
Por ello, la representación importa. Las personas con discapacidad pueden ser exitosas, equivocarse, aburrirse, tener talento, necesitar ayuda, ser independientes en algunas actividades y requerir apoyos en otras.
En otras palabras, pueden experimentar la misma complejidad que cualquier otra persona.
La inclusión implica dejar de representar a las personas con discapacidad únicamente desde dos extremos: como personas que necesitan compasión o como héroes que deben inspirar constantemente a los demás.
No todas las historias sobre discapacidad necesitan convertirse en historias de superación.
A veces una persona simplemente está estudiando, trabajando, viajando, comprando algo, haciendo deporte o viviendo su vida. Antes de decir “qué inspiración”, quizá podemos preguntarnos: ¿Diría lo mismo si esta persona no tuviera una discapacidad?
Esa pequeña pregunta puede ayudarnos a identificar prejuicios que, aunque parezcan positivos, siguen partiendo de expectativas diferentes.
Porque reconocer a las personas con discapacidad en igualdad de condiciones también significa permitirles algo muy sencillo:
ser personas, sin tener que convertirse constantemente en ejemplos para los demás.
Referencias
Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. (2018). Observación general núm. 6 sobre la igualdad y la no discriminación (CRPD/C/GC/6).
Naciones Unidas. (2006). Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, arts. 3, 5 y 8.
Organización Mundial de la Salud [OMS]. (2020). Disability-inclusive health services toolkit: A resource for health facilities in the Western Pacific Region. Organización Mundial de la Salud.



