miércoles, 4 de noviembre de 2026

¡Las palabras también crean barreras! Lenguaje y capacitismo en la vida cotidiana

 


Descripción de la imagen: Ilustración de una mujer y un hombre conversando, acompañados de un símbolo de interrogación. La imagen representa la importancia de reflexionar sobre las palabras, expresiones y formas de comunicación que utilizamos, ya que el lenguaje también puede reproducir prejuicios o barreras hacia las personas con discapacidad.

El lenguaje forma parte de nuestra vida diaria. Con las palabras describimos personas, situaciones, emociones y experiencias. Sin embargo, algunas expresiones que utilizamos de manera automática pueden reproducir ideas negativas sobre la discapacidad, incluso cuando no existe una intención de discriminar.

Aquí también puede aparecer el capacitismo.

Expresiones que utilizan una discapacidad como sinónimo de algo negativo, incapaz, absurdo o inferior pueden parecer inofensivas porque forman parte del lenguaje cotidiano. Sin embargo, también pueden reforzar asociaciones que históricamente han colocado a las personas con discapacidad en una posición de menor valor o capacidad.

El problema no consiste únicamente en una palabra aislada.

También importa la idea que existe detrás de ella.

Por ejemplo, hablar de una persona únicamente a partir de su discapacidad puede hacer que esa característica se convierta en lo primero o incluso en lo único que vemos de ella.

Lo mismo ocurre cuando utilizamos expresiones que presentan a las personas con discapacidad como víctimas permanentes.

Decir que alguien “sufre” o “padece” una discapacidad, cuando no conocemos cómo esa persona describe su propia experiencia, puede transmitir automáticamente la idea de que su vida está definida por el sufrimiento.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad establece que los Estados deben combatir estereotipos, prejuicios y prácticas perjudiciales relacionados con las personas con discapacidad y promover una percepción respetuosa de sus derechos, capacidades y contribuciones (Naciones Unidas, 2006, art. 8). Por ello, hablar de lenguaje incluyente no significa buscar palabras “perfectas”.

Significa reflexionar sobre qué ideas transmitimos cuando hablamos. También significa reconocer que las preferencias pueden variar.

Hay personas que prefieren utilizar la expresión “persona con discapacidad”, mientras que otras pueden identificarse de manera diferente. Escuchar cómo cada persona desea ser nombrada es también una forma de respeto.

Algo similar ocurre cuando hablamos directamente con una persona.

Si una persona con discapacidad está acompañada, dirigir automáticamente nuestras preguntas al acompañante puede transmitir la idea de que quien tiene discapacidad no puede comprender, responder o decidir.

El lenguaje no solamente está compuesto por las palabras que utilizamos.

También incluye a quién escuchamos, con quién hablamos y a quién reconocemos como interlocutor.

Por eso, antes de utilizar una expresión relacionada con discapacidad podemos hacernos algunas preguntas:

¿Estoy describiendo a la persona con respeto?

¿Estoy utilizando una discapacidad como algo negativo?

¿Estoy hablando directamente con la persona o estoy ignorando su voz?

¿Estoy asumiendo cómo vive su discapacidad sin preguntarle?

Cambiar algunas palabras no elimina por sí solo la discriminación.

Pero sí puede ayudarnos a transformar la forma en que pensamos y nos relacionamos con otras personas.

Porque las palabras también construyen entornos.

Y elegir un lenguaje respetuoso puede ser un pequeño paso hacia espacios donde las personas con discapacidad sean reconocidas por lo que son:

personas con derechos, experiencias y voces propias.

Referencias

Naciones Unidas. (2006). Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, arts. 3 y 8.

Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. (2018). Observación general núm. 6 sobre la igualdad y la no discriminación (CRPD/C/GC/6).

Organización Mundial de la Salud [OMS]. (2022). Global report on health equity for persons with disabilities. World Health Organization.


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