Imagen 1. Manos alzadas de personas diversas sostienen un corazón en el centro, simbolizando la dignidad compartida, el respeto mutuo y la importancia de reconocer el valor de cada persona sin distinción, resaltando la diversidad humana como base de una sociedad más inclusiva.
Hablar de dignidad en el contexto de la discapacidad no es hablar de un valor abstracto ni de una idea lejana. Es hablar de la manera en que miramos, tratamos y nos relacionamos con otras personas en lo cotidiano. La dignidad no es algo que se conceda cuando alguien "cumple" con ciertas expectativas. Es una cualidad inherente a toda persona, independientemente de su cuerpo, su forma de comunicarse o su manera de habitar el mundo.
